Este proyecto marca el inicio de nuestra nueva línea Case Study Tini: viviendas predefinidas diseñadas con los más altos criterios arquitectónicos, lejos de los catálogos de casas prefabricadas y cerca del espíritu de las Case Study Houses.

Aquella arquitectura moderna de mediados de siglo que supo unir claridad formal, eficiencia constructiva y sensibilidad con el lugar. En Tini Living, creemos que es momento de retomar esa visión: construir casas que celebren lo esencial, que abracen el entorno y se definan por la precisión, la proporción y la luz.
Después de años desarrollando proyectos a medida con nuestro sistema constructivo industrializado, decidimos volcar todo lo aprendido en una serie de casas cuidadosamente diseñadas, optimizadas y replicables.


En este primer proyecto, el diseño nace del lugar. El terreno —con cárcavas de tierra rojiza, robles maduros y una topografía marcada— exigía una arquitectura que no compitiera, sino que se fundiera con el paisaje.
Por eso, la vivienda principal utiliza una fachada de viroc rojo, que se mimetiza con los tonos del entorno. Los muros encalados in situ generan patios interiores y zonas de transición, donde habitan higueras y adelfas. Vegetación local, fresca y misteriosa, que convierte cada umbral en una experiencia.
La tapia, curvada con intención, crea una pradera suave que respeta una encina existente. Así, el horizonte se vuelve continuo, sin aristas. Una pequeña piscina completa el conjunto, como una pausa silenciosa en medio del paisaje.

Materiales nobles, atmósferas serenas.
Fieles a nuestra filosofía, cada material ha sido elegido no solo por su belleza, sino por su capacidad de envejecer con dignidad.
Los interiores están revestidos en paneles de pino, que desde el exterior proyectan una luz casi dorada. El pavimento, de roble y corcho, aporta calidez, textura, silencio. Todo busca una sensación de refugio, de hogar.
A pocos metros, una Tini separada actúa como habitación de invitados. Su fachada de acero galvanizado refleja los matices del bosque y se disuelve entre los robles. El interior está forrado en bambú y roble, creando un espacio compacto, cálido y sereno.



La proporción, la orientación y la integración con el lugar son los principios que guían el diseño. Nada es arbitrario. Cada decisión responde a una búsqueda de claridad, permanencia y respeto por el entorno.
Este proyecto forma parte de una serie de viviendas concebidas como “casos de estudio”: propuestas rigurosas, desarrolladas con atención al detalle y capacidad de adaptación. Un sistema constructivo depurado y preciso, fruto de la experiencia, permite abordar cada proyecto con agilidad y control, manteniendo siempre la calidad y la intención arquitectónica.
Una casa pensada desde lo esencial. Y hacia el lugar.
